Entrevista a Paula Marco

“No te muevas. No hables a destiempo. No pienses. No te preocupes. Todo está bien. Muy bien”. Alienación pura y dura. U2 escribió esta canción, ‘Numb’, hace 20 años y la situación de la sociedad no ha mejorado en absoluto. Es más, se ha agravado. Las grandes empresas, los gobiernos y las mass media están cada vez más obsesionados en controlar a la población. Cuanto menos piense y menos culta sea, más fácil es influirle. Hace décadas, los puestos de trabajo con pequeños cubículos aislados, con tareas mecánicas hasta la extenuación, formaban casi parte del universo de la ciencia ficción (‘Metrópolis’, ‘Brazil’…). Ya no. Es el triste presente y solo hay dos salidas: o aceptarlo con todas sus condiciones o buscar por cuenta ajena, en el tiempo libre, proyectos en el que poder desarrollar las pasiones personales y creativas. Un buen ejemplo de lucha contracorriente ha sido la joven ilustradora Paula Marco, que ha comenzado una carrera como artista como forma de escape de la celda en la que se encontraba. Su reciente despido (bajo el amparo de un ERE) ha resultado ser la chispa que necesitaba. Ahora acaba de presentar en el restaurante La Senda su primera exposición, ‘Girls & foods’. “Desde que entré a trabajar en Master D, hace cuatro años, estaba amargada. No me sentía realizada para nada, ni valorada por mi trabajo. Decidí que tenía que desconectar. Comencé a dibujar y me sentía mucho mejor, aunque nadie viese el resultado. Luego tenía mis épocas, claro. Si mi moral estaba alta me sentía muy creativa, pero podía pegarme meses sin tocar el ordenador o el papel. Después de que me echaran me volqué mucho más, aunque no me sirviera para nada. Estoy haciendo lo que me gusta. Debo reconocer que si no estuviera en el paro, no hubiera hecho esta exposición; no hubiera dispuesto de tiempo”.

Paula Marco

Paula Marco

Al final va a resultar que la crisis y las medidas ultraliberales del señor Rajoy van a servir para algo. Aunque también es verdad que somos una generación que muchas veces pecamos de esperar que alguien haga el trabajo por nosotros o que nos vengan a buscar. “Tuvieron que insistirme para que me decidiese a exponer algo mío, pero hace tiempo que ya hago cosas de freelance (el dibujo de la portada del último disco de Hashima es obra suya). Ahora estoy pensando en lanzarme del todo, pero aún me da miedo. A veces me veo trabajando de cualquier otra cosa para ganarme la vida… Aún veo lejos una carrera seria, aunque por suerte ya me han comprada varias copias. No sé como hacerlo, no conozco a suficiente gente de este mundo”Paula siempre ha estado ligada al diseño y desde joven se ha dedicado al dibujo pero no fue hasta su época de Master D cuando sus primeros proyectos se hicieron públicos por medio de un blog que no pasó desapercibido. “Javier Moliner es el encargado de llevar las exposiciones de La Senda (también músico de grupos como Señorita Pepis), es amigo mío hace tiempo y me propuso hacer una recopilación de mis primeros trabajos, aunque me costó. Sin embargo, decidí presentar algo diferente. Como es un restaurante pensé en centrarlo todo en la comida. Mi primer dibujo fue una mujer con una cebolla y me gustó mucho la idea, así que decidí mezclar las dos cosas”. En total son doce piezas, incluyendo dos bocetos, a modo de making of, distribuidas por el restaurante. “Había pensado que fuesen todas pin ups, pero finalmente me centré en chicas guapas expresando sentimiento. Supongo que el día que se me ocurrió necesitaba algo de alegría. A todas les he metido algún significado, pequeños detalles que les definen, aunque me apena que no todo el mundo los ha entendido”. Le gustan los dobles sentidos pero no le convencen las pajas mentales que se suelen hacer críticos supuestamente sesudos. “A veces creo que se columpian intentando analizar hasta el último detalle, solo para que encaje con su hilo argumental. Por ejemplo, uno de mis dibujos puede parecer que tiene una postura provocativa y no es así; solo evitaba dibujar el pecho y simplificar el dibujo”.

Make me smile

Make me smile

La exposición ha tenido éxito y Paula ya está pensando en preparar una nueva, aunque aún no tiene muy claro cómo enfocarla. “No sé si volver a mis orígenes o pensar algo nuevo. Con los dibujos de las chicas he disfrutado el doble. Nunca había hecho a personajes reales, siempre había dibujado algo más estilo cómic. Mucha gente me pide que vuelva a lo viejo, pero prefiero esforzarme: a un monigote le pintaba cuatro dedos y quedaba como yo quería. Esto es un reto mas complicado”. Es momento de hablar de una de sus mayores inspiraciones, Tim Burton, el creador de Eduardo Manostijeras y de un sinfín de personajes marginados, aunque no está pasando precisamente por su mejor etapa creativa (económicamente es otro cantar…). “Me encantan sus historias raras con personajes deformes, pero felices. Pero ya estoy un poco cansada de que todo lo que hiciera recordará a él. Sus últimas películas son muy flojas: ‘Sombras tenebrosas’ es muy mala y con ‘Alicia en el país de las maravillas’ salí de mala hostia del cine. Además, está muy manido su universo, no quiero estancarme ahí, así que ese es otro de los motivos por los que prefiero cambiar de estilo.

Pobrecito Manolito

Pobrecito Manolito: su faceta clásica

Precisamente el cine es otra de sus pasiones. Cinéfila empedernida, ha trabajado incluso en un videoclub, al más puro estilo Tarantino, y tiene jugosas anécdotas. “‘Soñando, soñando, triunfé patinando’ y ‘Miss Agente especial 2’ (ojo, la segunda parte) eran las películas más alquiladas”. Como decía al principio del texto: la cultura no es una prioridad en este país. “También he trabajado en una joyería haciendo medallitas con fotos grabadas. Después de la familia, lo más demandado era Camarón, pero muy seguido de Bisbal y de David de María”. Me sigo reafirmando, así vamos en este país campeón de mundiales y eurocopas…  “Ahora voy menos al cine, es muy caro. Antes iba todas las semanas. Lo que procuro ver son las películas que contengan efectos generados por ordenador (no confundir con las 3D, esa tomadura de pelo) tipo ‘Spiderman’, ‘Los Vengadores’… Además, ahora estoy haciendo un curso de animación y modelado, y este mundo es apasionante.» Y por ello, no es extraño que ahora esté entrando de lleno en el mundo del cómic, dónde está encontrando importantes fuentes de inspiración. “No solo me interesan los dibujos, también sus historias. Aún no lo he plasmado en mis trabajos pero lo haré próximamente. Miro muchos tutoriales de la gente mientras trabaja: luces, pinceles, los colores, los bocetos… Ahora estoy en una academia de dibujo y mi profesor es Paco Lafarga ¡Es el mejor del mundo! Llevo desde noviembre en su academia y creo que he aprendido más en este tiempo que en todo lo que he hecho hasta ahora”.

Girls & food

Girls & food

No ha estudiado bellas artes, pero Paula no ha dejado de formarse en todo este tiempo: imagen, realización, diseño e ilustración. Una decisión arriesgada cuando somos una generación que sufrimos esa enfermedad tan extendida hace unos años, la titulitis. “Una formación reglada no es importante para este mundo, hay que ser creativos y tener aptitudes, pero sobre todo una buena actitud. Hay que dejarse los cuernos en tu tiempo libre, por medio de cursos o como sea. Es lo más importante. Puedes tener mucho título, pero la capacidad creativa o la tienes o te la curras con mucha practica. Yo por ejemplo, no tengo ningún don. Yo creo que hay gente con mucho talento de nacimiento, pero eso se puede conseguir trabajando”.
 
‘Girls and food’ se puede ver en el restaurante La Senda (calle Fray Julián Garcés 24) todo el mes de septiembre. Horarios: de 10h a 13h y de 18h a 20:30h. 

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