LA ORKÍDEA NEGRA – Mediodía del 17/11/2010

Restaurante. Carnes exóticas.
C/ Baltasar Gracián, 3, Zaragoza.
orkideanegra.com 

El comedor está decorado con muy buen gusto utilizando principalmente la madera lo cual, a pesar de ser grande, lo hace acogedor y tranquilo. Esa tranquilidad también se refleja en su música.

         

No tengo ninguna referencia de que por estos lares haya existido alguna vez un restaurante especializado en carnes exóticas. Aquí puedes degustar canguro, cebra, antílope, bisonte, avestruz… bien en filete acompañado de distintas salsas, en Carpaccio e incluso en hamburguesa.

Cuando entras, la modernidad del local ya hace presentir que la cocina no se va a caracterizar por sus aspectos clásicos precisamente. La entrada, en colores negros y fucsias, es una galería de arte desde la cual entras a un gran comedor dividido en distintos compartimentos muy acogedores donde predomina la madera.

El pasado 17 de noviembre acudí tras una reunión y me encontré con un menú del día. Sorprendentemente no era para nada exótico enfocando el mediodía a cualquier paladar. No obstante la carta habitual también estaba a disposición de quien se atreva con lo exótico un miércoles cualquiera. Ambas fórmulas son dignas de un buen disfrute aunque me decanté por el menú y salí de lo más contento tras degustar una vieira como primer plato y, para seguir, un confit de pato en su punto. Muy buena calidad-precio para los 12 Euros que pagué.

El acompañamiento musical, en lo que se centra este blog, lo protagonizó la música clásica. En concreto, un solo disco, cuya caja, la camarera tuvo la amabilidad de sacarme tras preguntarle por lo que estaba sonando. La verdad, todo un detalle.

El disco se llamaba “Classics for tranquility” y pertenece a una de esas colecciones de música de relajación. Ese tipo de colecciones que, por regla general, apestan más que otra cosa pero que, al menos este cedé en concreto, hay que reconocer, es bastante salvable.

Las obras clásicas que escuchamos son de sobras conocidas por todos, como mínimo las melodías le pueden sonar a cualquiera, y están interpretadas por Shelley Beaumont (piano)  y Keith Halligan (guitarra clásica) bajo la dirección de Peter Samuels. Los tres, habituales de colecciones musicales de relajación de dudosa calidad. En este caso, no obstante, se remiten a un piano y una guitarra por lo que la falta de edulcoración del disco lo hace, como mínimo digno, y como acompañante de un buen plato es, sin lugar a dudas, muy agradable, más en un día lluvioso de noviembre como era éste.

El disco sonó completo y tras 10 minutos de silencio volvimos a escucharlo desde el principio.

Hace 3 meses visité el lugar por la noche, en ese caso me decanté por lo exótico, con gran disfrute de lo que comí. He de destacar fervientemente el carpaccio de canguro. En lo musical sonó un disco de música chill-out de la habitual en el sello Café del Mar.

Temas musicales de Classics for tranquility:

1. Scenes From Foreign Lands – Schumann
2. Etude No.5 in B minor – Sor
3. Concerto No21 Andante (Elvira Madigan) – Mozart
4. Le Carnaval des Animaux (Le Cynge) – Saint Saens
5. Panis Angelicus – Franck
6. Four Seasons (Winter) Largo – Vivaldi
7. Gymnopedies – Satie
8. Clair De Lune – Debussy
9. Sonata No14 (Moonlight) – Beethoven
10. Sonata No8 Adagio – Beethoven
11. Romanza Opus 37 – Carulli
12. Concerto No23 – Mozart
13. 13. Rondo – Carulli

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